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arena blanca, mar azul…

¡Buenos y calurosos días!

El otoño de repente parece que ha reculado y deja sitio aún al verano. Cuando ya estábamos pensando en sacar las chaquetas más gorditas y teníamos los recuerdos de las vacaciones de verano a punto de evaporarse… ¡zas! 30 graditos (incluso más), vuelta a las terracitas, las sandalias… las sonrisas, porque qué duda cabe que el buen tiempo le alegra a uno la cara.

Hoy quiero mostrarte el habitual vídeo de nuestras vacaciones, que Óscar se encarga de montar y subir a YouTube. Este año el destino ha sido nacional, Menorca. No conocíamos la isla, y la verdad es que nos ha maravillado. Es preciosa, nada tiene que envidiar a destinos más lejanos… aguas turquesas y cristalinas, arena fina, pueblitos encalados, gastronomía… Totalmente recomendable.

Estuvimos 9 días, nos alojamos en un apartamento en Ciutadella, pequeñito y funcional, totalmente nuevo, que encontramos  a través de la Inmobiliaria Palau. Noemi, la chica que nos atendió, súper maja y atenta, nos recomendó un montón de sitios para visitar, las mejores calas para ir de excursión, los bares que más merecían la pena para ver la puesta de sol… Mucha información de interés, la verdad.

Nuestros días consistieron básicamente en ir de cala en cala, con las largas caminatas que ello a veces suponía, y muertos de calor porque al final nunca salíamos del apartamento temprano. Pero los caminos nos regalaban unas vistas espectaculares. Campos llenos de romero, de lavanda, y junto a ellos el mar de un azul impresionante.

Por las tardes paseábamos por el puerto de Ciutadella, algún día fuimos a Maó (personalmente me parece una visita que no aporta demasiado en general), o nos quedábamos dándonos un baño en las rocas que había cerca de casa.

Me gustó especialmente el pueblito pesquero de Binibequer, que de pesquero no tiene nada la verdad… jiji, las vistas desde el Mirador de Toro y los distintos faros que hay por la costa menorquina. Algunos rodeados de un paisaje casi lunar, que impacta. Si te gusta hacer fotos, los faros son realmente fotogénicos en esta isla.

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En cuanto a la gastronomía, si vas a Ciutadella no dejes de visitar el Restaurante el Horno, Calle Des Forn, 12, teléfono 971 38 07 67. A nosotros nos encantó y no nos pareció nada caro.

Aquí está el vídeo, espero que lo disfrutes :)

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el descubrimiento del mes: restaurante deluz, santander

Este fin de semana hemos ido de visita a Santander.

El motivo era que Óscar corría la media maratón que se celebró el domingo, y de paso tuvimos la excusa perfecta para quedarnos el fin de semana por allí disfrutando del buen tiempo. Aunque hizo fresquito, el sol lució maravilloso y pudimos dar un paseo por la playa de la Magdalena.

Para comer preparé unos bocadillos antes de salir el sábado que etiqueté como “bocadillos de autor” (está mal que yo lo diga, pero estaban buenísmos…) y en la playita nos supieron aún mejor. Los ingredientes, por si te animas, fueron: pan de chapata, un toque de mayonesa, pechuga de pollo empanada con pan rallado, ajo en polvo y perejil, cebolla caramelizada, pimiento verde, fiambre de pavo, tomate raf y queso emmental. ¡Delicioso! Y una vez al año… ;)

El plan para la noche era cenar en el restaurante Deluz. No lo conocíamos, yo lo encontré a través de la web de El Tenedor, que es el primer sitio donde busco cuando quiero reservar una mesa. Es gratis y en algunos restaurantes a veces hay promociones, bien menús más económicos, bien descuentos en carta. Sea como sea, te gestionan y confirman la reserva en un par de clics. Las opiniones de la gente eran buenas y en las fotos el sitio tenía muy buena pinta.

Pues las fotos no hacen justicia al lugar… Es aún más bonito. Un chalet con un gran jardín alrededor, un camino de grava hasta llegar al porche en el que está la entrada y ahí un montón de velas. Una atmósfera muy romántica, se respiraba calma. Según se nos presentó esto ante nuestra vista Óscar me susurró al oído “¿dónde me has traído? ¡menudo sopapo nos van a pegar!”. ¡Hombre de poca fe! :P

Al entrar nos recibieron y nos pasaron a la biblioteca mientras terminaban de prepararnos la mesa. Esta habitación estaba entera forrada de madera, iluminada de una forma muy cálida, y con una gran chimenea con un varias velitas dentro. Nos ofrecieron tomar algo allí pero preferimos pasar directamente a la mesa.

El comedor donde nos llevaron (había más salas) despejado, dos filas de 4 ó 5 mesas a cada lado de la pared y el centro libre. Cuadros con luz decorando las paredes, todo muy cuidado, limpio, la mínima decoración para ser perfecto.

Cuando nos trajeron la carta suspiramos tranquilos y a la vez nos sorprendimos. El menú costaba 25€ e incluía 2 platos, postre y toda la bebida que se quisiera. Tambien había un menú de 30€ y otro de 40€, pero nos decantamos por el más barato porque nos gustaba más. ¡Qué suerte, que a mí siempre me da al ojo lo caro! Nos explicaron que todos los productos que utilizan son ecológicos y que son el único restaurante que trabaja con la lonja de Santander.

Óscar pidió un risotto de boletus que estaba espectacular, tenía hilitos de cebolla medio pochada que le daba un toque crujiente, y de segundo lasaña de rape. Estaba increíble la lasaña, me pareció un plato súper original. Muy suave, una textura muy agradable, y el sabor me recordaba al del txangurro.

Yo elegí de primero una ensalada con pomelo, jamón de pato y chips de remolacha. Estaba rica, correcta. Los ingredientes de gran calidad, pero tampoco me pareció para tirar cohetes. Donde disfruté fue con el segundo plato… Pedí una merluza con brécol gratinado (iba a parte en un cuenquito) que seguramente es la merluza más buena que he probado nunca, y ten en cuenta que soy de Bilbao y que aquí en perscados somos muy apañaditos. Estaba jugosísima, buenísima, muy muy sabrosa. Con la parte de fuera doradita y crujiente. Óscar probó un poco y opinó lo mismo: estábamos ante la Top Merluza de todas las merluzas.

De postre pedimos Óscar cheesecake al estilo neoyorquino y yo un hojaldre con manzana. A mí el hojaldre no me gustó demasiado, pero porque llevaba miel, y no puedo con ella en crudo, tan dulce… El cheesecake de Óscar muy fresquito, suave y rico.

Los camareros fueron muy atentos en todo momento. Cuando veían que alguno nos estábamos terminando el pan venían a ponernos un poco más, y cada vez que lo pedías te llenaban la copa de vino o te traían más agua, Eso sí, la botella no la dejan en la mesa (si es menú, entiendo).

Vamos, que si tienes pensado visitar Santander no dejes escapar la oportunidad de conocer Deluz. Calidad, buen ambiente y riquísimos sabores, sin darle la vuelta al bolsillo.

Dirección: Calle de Ramón y Cajal, 18, 39005 Santander, Cantabria
Teléfono:942 29 06 06

ComedorOtro de los comedores

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el aire que respiro

Un viernes como hoy ya desde que me levanto pienso en él, porque no son tiempos fáciles, porque le quiero con todas mis fuerzas, porque sólo quiero que tenga lo que se merece, que son toneladas de felicidad. Porque para mí es tan importante como el aire que respiro.

Hoy en el ático espero que llegue la hora de comer para verle. Si algún día le conoces te encantará, porque es la persona más maravillosa del mundo. Si estás triste te hará reir, si te duele la tripa te pondrá una infusión…, si le necesitas ahí le tendrás.

Mira qué fotos me inspira, nos encanta hacernos fotos saltando. Otro día pondré más.

La del salto con el mar de fondo es en Langre, en Cantabria. El cantábrico es precioso, qué puedo decir yo. El norte es espectacular, si no lo conoces te animo a visitarlo. Estuvimos un finde el año pasado en un hotelito simplemente impresionante es Somo, La posada de Somo. Te la recomiendo porque es preciosa y porque la familia que la lleva es súper hospitalaria y consiguen que te sientas como en casa. Son mini-villas con jacuzzi y terracita privada. Muy romántico ♥♥

La siguiente ya habrás visto que está tomada en el museo Guggenheim en Bilbao. Gracias a él la ciudad ha dado un giro de 180º. Está preciosa. Si has estado en Bilbao hace más de 10 años te recomiendo que vuelvas y admires el cambio, es impresionante. Es mi ciudad y no soy objetiva, lo sé. ¡Pero es una ciudad preciosa!

Y la de la playa en blanco y negro es en Koh Lipe, Tailandia. De ese viaje ya te contaré cosas, fue nuestro primer viaje juntos y ambos tenemos claro que volveremos.

Un besito y feliz fin de semana.

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el típico último domingo antes del fin del mundo

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I want to believe

¡Buenas tardes! Ay… Hoy mejor charlamos dentro, está venga a llover en Bilbao. Está el típico día que da asquito, de verdad. Pero bueno, la compañía es lo que cuenta, y es la mejor ;)

¿Sabías que hoy es el último domingo antes del fin del mundo augurado por los mayas? La gente se ha vuelto loca, me temo… Yo no creo en estas apocalipsis, la verdad. Tal vez los mayas quisieron avisar de otra cosa y la gente se toma todo al pie de la letra… Hay quien cree que el 21 de diciembre habrá un cambio de mentalidad…

Es muy necesario. Si es eso a lo que se refieren los mayas, bienvenido sea el fin. ¡Ya podía haber sido antes! Pero… ¿un cambio de mentalidad así de repente, como por arte de magia? No lo sé…

Aunque a veces… ocurre algo y ¡chas! (aparezco a tu lado, jiji…) algo cambia. Muchas veces no nos explicamos el porqué. A veces es inconsciente. Otras veces atiende a alguna causa que conocemos, aunque no lo entendamos.

Te quiero contar del último ¡chas! en mi vida, que fue cuando supe que mi padre tenía un tumor maligno causado por el tabaco. Sí, sí, le dijero que con una seguridad casi del 100% le podían decir que su problema estaba asociado al hábito de fumar. Por cierto, hábito que ha abandonao hace más de 10 años… Es que no sé decir cuándo lo ha dejado, hace mucho, en serio.

Me dieron la noticia este verano, estando en un viaje por Croacia y Venecia con mi novio. No he vuelto a probar el tabaco. Ni una calada. Además me resulta muy desagradable olerlo cuando me cruzo por la calle con alguien que va fumando. Soy consciente de lo que me ha pasado: ha sido un shock.

¿Te puedes creer que el ser humano sea tan tonto? Yo hasta ahora había probado de todo: en mis tiempos más jóvenes dejarlo para ahorrar, recaer, dejarlo porque mi pareja no lo aprobaba, recaer (comprobadísimo que cuando uno no hace las cosas por uno mismo no funciona el tema), dejarlo por mí misma pero en realidad no querer dejarlo, recaer, dejarlo a golpe de fuerza de voluntad, recaer, dejarlo pagando una sesión de “comecocos” (no me funcionó ni 2 días, por cierto, aunque conozco gente a la que le ha servido), dejarlo y volver… Así N veces. Y al final he tenido que visualizar la opción de que me falte mi padre para darme cuenta de que el tabaco mata, de que no compensa, no… Ha tenido que pasar esto para cogerle asco a algo que de por sí es bastante asqueroso (no me digas que no lo es).

Así que tal vez haya un cambio de actitud el día 21 de diciembre. Yo lo tuve un día cualquiera de septiembre…

Si fumas plantéate que no necesitas que alguien a quien quieras enferme para dejarlo. Te presto mi shock, en serio. Se pasa muy mal. Ya sé que es muy fácil decirlo, pero no sé… prueba a imaginarlo o algo :)

Y bueno, te quiero contar que mi padre ha tenido que operarse y ha sido tela marinera, le han tenido que recomponer por dentro como quien dice, pero está evolucionando muy muy muy bien. Así que por eso no te preocupes, sólo tiene que ir pasando el tiempo e ir dando pasitos, que los puntos cicatricen, que pueda empezar a comer, poco a poco. Pero con alegría y ánimo, que es lo mejor. Verle a él tan animado, porque yo creo que se veía en el otro barrio el pobre.

Gracias a Oscar, mi amor, por animarme con el abandono del tabaco y por animarme a contártelo aquí en el ático, aunque hoy hayamos tenido que charlar dentro. Él dice que mi experiencia a lo mejor le puede servir a alguien. Pues aquí está. Si te ayuda esto en algo házmelo saber, por favor, te estaría muy agradecida :)

Que empieces bien la semana, la última… jijij, y hasta cuando quieras. Pasa sin llamar.