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la que ojalá fuese la última carta desde la cárcel

En otra ocasión reposteé a Willy Uribe en relación a la petición de indulto para David Reboredo

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No sé si conoces su historia, sin duda una historia de injusticia y de crueldad. O de cómo hundir a un hombre que ha conseguido salir a flote y reinsertarse en la sociedad.

Te recomiendo que leas la carta que escribe desde prisión, y que firmes la petición de change.org solicitando su puesta en libertad.

Sólo son dos o tres clics…

Y así quizá sea la última carta que escriba desde la cárcel.

Carta desde la cárcel.

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el descubrimiento del mes: restaurante deluz, santander

Este fin de semana hemos ido de visita a Santander.

El motivo era que Óscar corría la media maratón que se celebró el domingo, y de paso tuvimos la excusa perfecta para quedarnos el fin de semana por allí disfrutando del buen tiempo. Aunque hizo fresquito, el sol lució maravilloso y pudimos dar un paseo por la playa de la Magdalena.

Para comer preparé unos bocadillos antes de salir el sábado que etiqueté como “bocadillos de autor” (está mal que yo lo diga, pero estaban buenísmos…) y en la playita nos supieron aún mejor. Los ingredientes, por si te animas, fueron: pan de chapata, un toque de mayonesa, pechuga de pollo empanada con pan rallado, ajo en polvo y perejil, cebolla caramelizada, pimiento verde, fiambre de pavo, tomate raf y queso emmental. ¡Delicioso! Y una vez al año… ;)

El plan para la noche era cenar en el restaurante Deluz. No lo conocíamos, yo lo encontré a través de la web de El Tenedor, que es el primer sitio donde busco cuando quiero reservar una mesa. Es gratis y en algunos restaurantes a veces hay promociones, bien menús más económicos, bien descuentos en carta. Sea como sea, te gestionan y confirman la reserva en un par de clics. Las opiniones de la gente eran buenas y en las fotos el sitio tenía muy buena pinta.

Pues las fotos no hacen justicia al lugar… Es aún más bonito. Un chalet con un gran jardín alrededor, un camino de grava hasta llegar al porche en el que está la entrada y ahí un montón de velas. Una atmósfera muy romántica, se respiraba calma. Según se nos presentó esto ante nuestra vista Óscar me susurró al oído “¿dónde me has traído? ¡menudo sopapo nos van a pegar!”. ¡Hombre de poca fe! :P

Al entrar nos recibieron y nos pasaron a la biblioteca mientras terminaban de prepararnos la mesa. Esta habitación estaba entera forrada de madera, iluminada de una forma muy cálida, y con una gran chimenea con un varias velitas dentro. Nos ofrecieron tomar algo allí pero preferimos pasar directamente a la mesa.

El comedor donde nos llevaron (había más salas) despejado, dos filas de 4 ó 5 mesas a cada lado de la pared y el centro libre. Cuadros con luz decorando las paredes, todo muy cuidado, limpio, la mínima decoración para ser perfecto.

Cuando nos trajeron la carta suspiramos tranquilos y a la vez nos sorprendimos. El menú costaba 25€ e incluía 2 platos, postre y toda la bebida que se quisiera. Tambien había un menú de 30€ y otro de 40€, pero nos decantamos por el más barato porque nos gustaba más. ¡Qué suerte, que a mí siempre me da al ojo lo caro! Nos explicaron que todos los productos que utilizan son ecológicos y que son el único restaurante que trabaja con la lonja de Santander.

Óscar pidió un risotto de boletus que estaba espectacular, tenía hilitos de cebolla medio pochada que le daba un toque crujiente, y de segundo lasaña de rape. Estaba increíble la lasaña, me pareció un plato súper original. Muy suave, una textura muy agradable, y el sabor me recordaba al del txangurro.

Yo elegí de primero una ensalada con pomelo, jamón de pato y chips de remolacha. Estaba rica, correcta. Los ingredientes de gran calidad, pero tampoco me pareció para tirar cohetes. Donde disfruté fue con el segundo plato… Pedí una merluza con brécol gratinado (iba a parte en un cuenquito) que seguramente es la merluza más buena que he probado nunca, y ten en cuenta que soy de Bilbao y que aquí en perscados somos muy apañaditos. Estaba jugosísima, buenísima, muy muy sabrosa. Con la parte de fuera doradita y crujiente. Óscar probó un poco y opinó lo mismo: estábamos ante la Top Merluza de todas las merluzas.

De postre pedimos Óscar cheesecake al estilo neoyorquino y yo un hojaldre con manzana. A mí el hojaldre no me gustó demasiado, pero porque llevaba miel, y no puedo con ella en crudo, tan dulce… El cheesecake de Óscar muy fresquito, suave y rico.

Los camareros fueron muy atentos en todo momento. Cuando veían que alguno nos estábamos terminando el pan venían a ponernos un poco más, y cada vez que lo pedías te llenaban la copa de vino o te traían más agua, Eso sí, la botella no la dejan en la mesa (si es menú, entiendo).

Vamos, que si tienes pensado visitar Santander no dejes escapar la oportunidad de conocer Deluz. Calidad, buen ambiente y riquísimos sabores, sin darle la vuelta al bolsillo.

Dirección: Calle de Ramón y Cajal, 18, 39005 Santander, Cantabria
Teléfono:942 29 06 06

ComedorOtro de los comedores