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el mejor amigo del hombre

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Soy una enamorada de los animales, sobre todo de los perros. ¡Me encantan! Si veo un perro atado a la puerta de una tienda esperando a que su dueño salga de hacer el recado, tengo que ir a tocarle y a decirle algo. ¡Es superior a mis fuerzas! Cuando llevo tiempo sin ver a Nell, la perra que tenemos en casa de mis padres, me entra mono y todo…

La verdad es que se hacen querer. Son unos seres tan leales, tan nobles… Dan sin esperar nada a cambio (si acaso algo que caiga de la mesa, jiji), ofrecen su amor incondicionalmente a su amo, hacen compañía y para mucha gente que vive sola son la excusa perfecta para salir a la calle y dar un paseo. Y son tan bonitos, te miran con esos ojos llenos de inteligencia, y a veces piensas que van a empezar a hablar, porque es lo único que les falta!

También es cierto que tener un perro es una responsabilidad. Hay que sacarlo de paseo, independientemente de que haga sol, llueva o nieve, de que estemos cansados o estemos de comida con los amigos. Y hay que tenerlo en cuenta a la hora de irnos de vacaciones, por ejemplo. Hay gente que se embarca en la aventura de tener un perro y después… después descubre que no puede. ¿Y qué pasa entonces?

Además, en estos tiempos de crisis (la palabra de moda) los animales de compañía también están padeciendo las consecuencias…

Y este es el objetivo de este post: quería compartir con vosotros algunas webs y asociaciones que están haciendo una labor impagable (y voluntaria y altruista, en la mayoría de los casos) para buscar a los perros abandonados un hogar, ya sea temporal para evitar su sacrificio, o definitivo. Algunas ONGs también dan la posibilidad de apadrinar perros y gatos, y de esa manera pueden costear los gastos de veterinario (con la última subida de IVA han pasado a gravarse con un 21%, vergonzoso, ya que la salud de los seres humanos se puede ver afectada también por la de sus animales), de alimentación, etc.

Recientemente me he animado a apadrinar a Poe, un perrito pointer que llegó a la asociación APA SOS Bilbao en un estado lamentable, con una herida feísima en la cabeza y raquítico, se le notaba perfectamente cada una de sus costillas. Esta asociación pide una aportación mínima mensual de 6€, y me informan a menudo de cómo va el perrito con mails en los que incluyen fotos y me cuentan qué ha dicho el veterinario, dónde le han llevado (ahora está en una casa de acogida) y demás.

Para que veáis el trabajo tan importante que hacen estas asociaciones, mirad cómo estaba Poe el pobre cuando lo recogieron, y lo que mejoró con unos días de cuidados, buena alimentación y cariño.

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Si os apetece tener un perro o un gato, creo que es una buena opción visitar estos centros. Si no estáis seguros de si vais a ser capaces de tener un animal en casa, si queréis probar la experiencia de tener uno, podéis ser un hogar de acogida de un perro mientras sale alguien que quiera llevárselo a su casa definitivamente.

Sobre todo tengamos clara una cosa, y es que un perro no es un juguete, ni un complemento de moda. Y lo hemos oído muchas veces cuando hablamos de los abandonos y suena a topicazo, pero es cierto: él no lo haría. Sin lugar a dudas.

Más enlaces a páginas de Facebook que sigo:

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el aguacatero

Tengo un aguacatero en la terraza. ¡Está enorme y mueve sus hojitas al viento! Llegó a mi vida por casualidad, como diría Amaral

El otoño pasado compré unos aguacates para hacerme una mascarilla hidratante para la cara, muy fácil, por cierto: sólo hay que machacar la pulpa de un aguacate bien maduro (cuanto más mejor, es una buena forma de aprovecharlo si ya se ha quedado demasiado “chuchurrío” como para comerlo) y mezclarla con una cucharada de aceite de oliva y, cuando quede una pasta fina, aplicarlo generosamente sobre el rostro limpio y seco. Dejamos que actue 30 minutos mientras nos relajamos con un poco de buena música o con un buen libro, y después retiramos con un algodón o pañito húmedo, nos lavamos la cara con agua tibia y… ¡ya está! ¡Como el culito de un bebé!

Esta mascarilla también se puede aplicar en el pelo. No tengas miedo, no quedará grasiento. Evita el exceso de pasta en las raíces y pon bien de aguacate en las puntas. Aplasta el pelo formando un moño y envuélvelo con papel de aluminio o con una bolsa de plástico. Y a esperar, como con la cara, una media horita. Espero que durante ese tiempo no tengas visitas, jijiji… Después aclarar bien, quitando previamente la mayor cantidad de mascarilla en seco.

¡A lo que iba! Cuando terminé con la mascarilla me quedé mirando el hueso del aguacate y pensé que algo se podría hacer con él. Como cuando era pequeña y ponía una alubia en algodón húmedo, y poco a poco iba saliendo un tallito.

Busqué información en internet, y encontré la forma de hacer que germine. Hay que hacer dos cortes formando una cruz en la base más leñosa del hueso, y a continuación en la línea imaginaria que sería el diámetro, clavar 3 palillos a igual distancia uno de otro. ¡Como si hiciésemos vudú! El objetivo es que la base del aguacate que hemos cortado quede sumergida en agua, haciendo los palillos de soporte. Se entiende mejor viendo esta imagen:

Hay que cambiar el agua de vez en cuando, que no se ponga muy turbia. Y vigilando que siempre la base del hueso esté sumergida un poco. Es imprescindible utilizar un vaso o tarro transparente, para que le dé la luz, y tenerlo en un sitio luminoso.

Una vez terminado este proceso… ¡paciencia! En unos meses habrá salido una raíz dentro del agua que se irá multiplicando y alargando. Yo esperé en total unos 4 meses y un día que me aburría, viendo que tallo no salía (ese era el siguiente paso según lo que había leído por ahí), lo planté en una maceta con tierra y compost. Mantuve la tierra siempre húmeda aunque no encharcada, con sol directo… y al volver de un viaje después de 3 semanas fuera de casa, ¡me lo encontré bien alto con 4 hojas! Eso fue a finales de abril. Un par de meses después estaba así de bonito:

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¡Y sigue creciendo!. Tengo que transplantarlo a una maceta más grande para que crezca a sus anchas.

¿Alguien se anima a tener su propio aguacatero? Fruto no sé si dará, ¡pero la planta es muy bonita!

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la inauguración

Acabo de mudarme al ático. Creo que lo más importante lo traje en la mudanza, los detalles y el resto de cosas poco a poco los iré organizando. Sin prisa, ¡pero sin pausa!

En el ático hay una gran terraza desde la que se ve Bilbao y todo lo que alcance la imaginación. Hay una mesa, unos cómodos butacones, alguna hamaca… Un toldo para cuando el sol pega fuerte, ¡una manguera para casos extremos! Y plantas. Espero que no se mueran, aún soy jardinera en prácticas… Ahora que llega el frío tendré que sacar alguna manta para poder aprovechar más la terracita.

Si dejo abierta la puerta que da a la salita se oye perfectamente la música que tengo enchufada en el portátil. Ohm, podría sacar el portátil a la terraza, pero la batería me dura escasos 20 minutos… Tengo que acordarne de comprar un alargador.

Me gusta escuchar música de Grooveshark, de Deezer o utilizar Spotify. Gracias a ellos he descubierto muchos artistas, muchos géneros incluso… A veces busco una palabra, en función de mi estado de ánimo, y escucho la playlist que me devuelve el resultado. ¿Lo has hecho alguna vez? Prueba a poner “lluvia” (o “rain”, los resultados con más amplios of couse), o “summer”, “kiss”… ¡Me encanta hacer ese experimento!

Bueno, que me estoy enrollando, jiji… Y esto sólo pretendía ser una presentación o declaración de intenciones…

Al grano: quiero que vengas a mi ático siempre que quieras, puedes traer algún amigo si te apetece. Yo aquí estaré para charlar de viajes, del tiempo, de cosas serias, de tonterías, para hacer un poco el friki, te pondré algún picoteo o tal vez hagamos una cena en condiciones, o podemos salir a algún restaurante que nos haya llamado la atención.

Siéntete como en tu casa, ¡bienvenido!